"Todo lo que evitas o de lo que huyes, se repite!"

Actualizado: abr 23



Evitar a ciertas personas o situaciones que por los motivos que sea sentimos que nos alteran, nos cambian el humor, nos hacen sufrir, etc., es algo que todos hacemos de forma natural y casi instintiva. En otras ocasiones directamente escapamos o huimos, esto se ve frecuentemente en contextos como el trabajo o en algunas relaciones de pareja o sociales. Tal es el caso por ejemplo, si lo estoy pasando mal en el lugar donde trabajo (o lugar donde vivo, estudio, en un grupo de amigos, etc.), porque me tratan mal, me ignoran, no me valoran, o cualquier otra razón, "corto por lo sano" y me cambio de trabajo porque lo veo claro, "el problema es ese jefe/pareja/amigos/compañeros de trabajo o de piso". Al cabo de un tiempo, cuando estoy en mi nuevo trabajo o relación de pareja o con nuevas amistades, empiezo a darme cuenta que aquí también me tratan mal, me ignoran o me juegan sucio pues y se me empiezan a repetir situaciones similares a las que ya tenía antes y en algunos casos hasta llegan a ser peores. Entonces me digo "ha llegado la hora de hacer un cambio nuevamente" y vuelta a empezar.

Hay personas que se pasan la vida cambiando de trabajo, de parejas e incluso de amistades esperando que el próximo lugar al que lleguen o la próxima pareja sea mejor, porque hasta ahora la experiencia sólo les ha enseñado que "todos(as) son iguales".

"Todos los jefes son abusones y maltratadores" - "Todos los hombres son infieles" - "Todas las mujeres te quieren controlar"

Por qué se nos repiten las personas y las situaciones más dolorosas?

Antes de responder a esta pregunta, te invito a que te detengas a reflexionar cuántas veces te ha pasado algo similar a esto, que se te repitan situaciones o experiencias similares con otras personas, parejas, familiares, amigos, jefes, compañeros de trabajo/piso, etc.

Todo aquello que te sucede, en relación con otras personas, y no te gusta o te hace sufrir y lo dejas pasar, lo ignoras y no lo enfrentas en el momento en que te sucede por primera vez, se te seguirá repitiendo tantas veces como haga falta hasta que lo enfrentes y le plantes cara a la situación, que no es otra cosa que ponerte en valor y respetarte tú a ti misma(o). Porque no se puede esperar que los demás te tomen en consideración, te valoren y te respeten si tú no eres la/el primero en hacerlo! Pues son tus palabras, tus silencios y tus actos los que marcan el camino y guían a los demás en la manera cómo deben tratarte y relacionarse contigo.

Un ejemplo de lo que estoy diciendo sería: si en mi casa cuando yo era pequeña, siempre me ignoraban cuando yo hablaba o me hacían callar, cuando sea adulta sólo hablaré cuando me den la palabra o me pregunten directamente algo, pero aún y así podría sentirme incómoda, nerviosa o bloquearme y muy probablemente acabaré diciendo algo que yo creo o espero que sea lo que el otro quiere escuchar (no lo que realmente pienso o siento), porque inconscientemente lo que buscaré será agradar al(los) otro(s), pues lo que se ha grabado como aprendizaje por mis experiencias de vida y que se han transformado en creencias limitantes inconscientes y repetitivas es que 'no puedo hablar', 'no tengo derecho', 'no merezco', 'no valgo', 'los demás son más importantes', 'mis deseos / necesidades no importan', etc. Y aunque llegara a darme cuenta de cómo me limitan esas creencias, éstas no se cambian simplemente por el deseo de hacerlo, pues han debido pasar años para que se grabaran ya no sólo en nuestra mente sino en todo nuestro ser, porque todo lo que nos sucede y vivimos desde que nacemos hasta +/-7 años, se graba a través de los sentidos y entra todo sin filtros en nuestro cerebro, corazón y emociones, por esta razón las heridas de la infancia son las más difíciles de sanar, porque se debe hacer un trabajo profundo en uno mismo, para ir al fondo, al origen de cuando se grabaron esas experiencias para cambiar y reescribir todas las creencias que hasta ahora han dirigido tu vida sin que siquiera fueras consciente de ello.

"Hasta que no hagas consciente el inconsciente, éste seguirá dirigiendo tu vida y tú le llamarás destino" (C.G.Jung)

"¿Cómo cambio entonces para que no se me repitan las situaciones?

Empodérate - Plántale cara

Como dije antes, plantándole cara a las situación. Pero para hacer esto hay un paso previo muy importante, que te ayudará además para iniciar el camino de tu sanación interior y es comienza por observar qué es lo que te está ocurriendo en relación a un tema específico, que puede ser el jefe que te está maltratando verbalmente, la pareja que te grita o pasa de ti (te ignora), etc., y piensa qué te sucede a ti con eso, cómo te hace sentir, una vez identificado eso pregúntate qué podrías hacer para dejar de sentirte así? La única respuesta que no sirve en este camino es decir "lo evito... me aparto... no hago caso... cambio de tema... hago lo que me pida... me voy... renuncio... lo dejo..." porque haciendo eso no saldrás nunca del bucle. Pues las experiencias que más nos cuesta afrontar en la vida hay que pasarlas igual como pasábamos de curso en el colegio, si no aprendes la lección, suspendes y debes volver a hacer el examen (que sería el equivalente a volver repetir la experiencia en otro lugar con otra(s) persona(s)), y suspenderás todas las veces que haga falta hasta que 'aprendas la lección' y cuando la hayas aprendido, verás como ya no se te vuelven a repetir esas lecciones.

Todas las heridas duelen durante el proceso de sanación, pero si se han limpiado y sanado bien, ya nunca más volverán a doler. Lo mismo sucede con las heridas emocionales, cuando se han reconocido, aceptado y liberado ya no vuelven a dañarnos.

Si no deseas seguir encontrándote con el mismo tipo de personas en la vida y volver a pasar por las mismas situaciones y experiencias molestas, dolorosas o desagradables, deja de evitarlas y de escapar/huir de ellas. Enfréntalas, aunque te tiemblen las piernas y te de miedo (al principio), pues lo que sea que suceda después de enfrentarte a eso, será mejor para ti y para tu bienestar físico, mental y emocional, aunque al inicio la jueza castigadora que habita en ti te reproche y te machaque el cerebro diciéndote "cómo se te ocurre hacer eso", "que no ves que lo vas a fastidiar más", "que ya estás bien así", bla bla bla...

"Lo que resistes(aguantas) persiste, lo que aceptas(enfrentas) te libera" (C.G.Jung)

Si deseas sanar heridas, desbloquear emociones y superar experiencias dolorosas para volver a tener el control de tu vida y seas tú quien gestione tus emociones y no dependas de lo que otros deseen o elijan para ti, a través del Coaching Emocional te puedo ayudar y entregar las herramientas que necesites para hacerlo. Puedes escribirme a través de Contacto o directamente al mail hola@pamelajaragomez.com


Pamela Jara Gómez

Coach Emocional